Son fluidos con altas propiedades de lubricación, resistencia a los álcalis a la temperatura y rendimientos muy superiores con respecto a los aceites minerales. Son utilizados en la formulación de un sinfín de productos como auxiliares en procesos de fabricación como desmoldantes, pastas, antiespumantes y grasas lubricantes, hidrofugantes y suavizantes.
La poca atracción intermolecular comparada con productos orgánicos permite un fácil esparcimiento sobre toda clase de superficies, por lo cual son predestinados en la elaboración de aditivos para pinturas especiales y productos de protección de superficies.